Tiger Woods podría enfrentar un juicio penal —e incluso una condena de prisión— tras el accidente automovilístico que sufrió la semana pasada en Florida. El ganador de 15 Majors deberá comparecer ante la justicia el 23 de abril, acusado de conducir bajo la influencia de sustancias, daños a la propiedad y negarse a una prueba de orina para detectar el consumo de sustancias prohibidas.
Los detalles del accidente
Según el informe de la Oficina del Jefe de Policía del Condado de Martin, Woods cruzó una doble línea amarilla a gran velocidad para adelantar a una camioneta con remolque. Rozó la parte trasera del remolque, volcó su vehículo sobre el lado del conductor y derrapó hasta detenerse. Ninguno de los conductores sufrió heridas graves. Los daños a la camioneta de Woods fueron estimados en 5.000 dólares.
Al momento de ser entrevistado en el lugar del hecho, los agentes observaron que el golfista tenía los ojos inyectados en sangre y vidriosos, las pupilas dilatadas y sudaba profusamente. Sus movimientos eran descritos como "lentos y letárgicos". En su bolsillo llevaba dos pastillas de hidrocodona, un opioide recetado para el tratamiento del dolor. Woods admitió haberlos tomado esa mañana, pero negó haber consumido alcohol —lo que confirmaron dos pruebas de alcoholemia— ni sustancias ilegales.
La negativa que complica todo
El jugador se negó a someterse a la prueba de orina. Aunque es su derecho, un cambio en la ley de Florida del año pasado convierte esa negativa en un delito menor. El jefe policial John Budensiek aclaró que, por esa razón, "nunca se obtendrán resultados definitivos sobre qué fue lo que lo tenía afectado".
Sin embargo, el abogado defensor David Hill —ajeno al caso— explicó a la agencia AP que los fiscales pueden construir su acusación sin resultados de laboratorio. El registro en video del arresto, los testimonios de los agentes y el estado visible de Woods al momento del hecho son pruebas suficientes para sostener la causa.
Los antecedentes pesan
Este no es el primer episodio de este tipo para Woods. En 2017 la policía lo arrestó por conducir bajo sospecha de alcohol o drogas: las autoridades lo encontraron dormido al volante con el motor encendido. Se declaró culpable de conducción temeraria, pagó una multa y completó un programa para infractores.
En 2021, sufrió un accidente mucho más grave en California: viajaba casi al doble de la velocidad permitida, volcó su auto y se fracturó múltiples huesos de la pierna derecha. Estuvo cerca de una amputación. En aquella ocasión no hubo cargos.
Esos antecedentes son clave. Según Hill, podrían inclinar la balanza para que este nuevo caso llegue a juicio.
Qué dijo Woods
En su declaración, el ex número uno del mundo aseguró que en el momento del impacto estaba mirando el celular y cambiando de emisora de radio, y que no advirtió que el vehículo de adelante estaba reduciendo la marcha para girar. También explicó que sus dificultades para caminar se deben a siete operaciones de columna y más de veinte en la pierna.
Tras ser trasladado a una sala de urgencias —donde rechazó tratamiento médico—, Woods estuvo detenido ocho horas y pagó una fianza antes de ser liberado. Conmoción en el mundo del deporte.