Amazon anunció la semana pasada la compra del operador satelital Globalstar por aproximadamente USD 11.570 millones —USD 90 por acción en efectivo o acciones—, en lo que representa uno de los movimientos más ambiciosos del gigante tecnológico en el mercado de internet espacial. La operación reposiciona a la compañía fundada por Jeff Bezos como rival directo de SpaceX Starlink.
Qué suma Amazon con esta adquisición
La compra incorpora los satélites en órbita baja terrestre (LEO) de Globalstar, su espectro de frecuencias y su tecnología de conectividad directa a dispositivos. Con estos activos, Amazon Leo —el nombre actualizado de su proyecto satelital, antes conocido como Project Kuiper— podrá ofrecer cobertura celular en zonas sin infraestructura terrestre.
El acuerdo también incluye una alianza con Apple para dotar de conectividad satelital a futuros modelos de iPhone y Apple Watch, entre ellos las funciones de SOS de emergencia.
El cierre de la operación, previsto para 2027
La transacción está sujeta a aprobaciones regulatorias y al cumplimiento de hitos de despliegue, por lo que el cierre se espera recién en 2027. Mientras tanto, Amazon ya comprometió inversiones masivas en infraestructura de inteligencia artificial y servicios en la nube, lo que convierte esta adquisición en una pieza estratégica más dentro de su expansión global.
El movimiento intensifica la carrera espacial entre las grandes tecnológicas, fusionando hardware satelital con dispositivos de consumo y potencialmente rediseñando el acceso global a internet.