La startup china de inteligencia artificial que sacudió los mercados globales en 2025 da un nuevo salto. DeepSeek está a punto de cerrar su primera ronda de financiamiento externo con una valuación de hasta 50.000 millones de dólares, según informaron el Wall Street Journal y el South China Morning Post. El principal inversor es el fondo estatal chino conocido como Big Fund III, con participación también de Tencent.
De dónde viene DeepSeek
DeepSeek es un laboratorio de inteligencia artificial con sede en Hangzhou, fundado por Liang Wenfeng, quien hasta hace poco financiaba la empresa con recursos propios. A comienzos de 2025, la publicación de sus modelos V3 y R1 provocó una caída masiva en las acciones de empresas tecnológicas estadounidenses, al demostrar que era posible construir IA de primer nivel a una fracción del costo de sus rivales occidentales.
Su modelo más reciente, el V4, fue optimizado para chips Huawei Ascend 950 y se posiciona como la plataforma de código abierto más potente capaz de competir con OpenAI y Anthropic. Sus modelos resultan entre 7 y 40 veces más baratos de operar que los equivalentes estadounidenses.
Por qué China apuesta tan fuerte
La entrada del Big Fund III —el mayor fondo estatal de semiconductores de China, con activos por 8.800 millones de dólares— no es solo una inversión financiera. Es una apuesta estratégica de Beijing para construir un ecosistema tecnológico propio, independiente de los chips de Nvidia y de la infraestructura estadounidense.
La valuación de DeepSeek saltó de entre 10.000 y 30.000 millones de dólares a 50.000 millones en pocas semanas, lo que refleja la velocidad con que crece su relevancia geopolítica, no solo comercial.
Las dudas que genera el financiamiento
El ingreso de capital estatal abre un interrogante clave: ¿mantendrá DeepSeek sus modelos de código abierto? Hasta ahora, investigadores de todo el mundo pudieron descargar y usar sus modelos libremente. Pero los inversores que inyectan miles de millones raramente aceptan que el producto se comparta sin restricciones.
A eso se suma la percepción cautelosa en Occidente. Algunas jurisdicciones, como el estado de Nueva York, ya prohibieron el uso de DeepSeek en dispositivos gubernamentales por preocupaciones sobre censura y seguridad de datos.