El indicador de riesgo soberano elaborado por JP Morgan retrocedió 28 unidades en la semana y se ubicó en 510 puntos básicos, su piso desde el 18 de febrero. La combinación de la mejora de calificación otorgada por Fitch y el respaldo del Banco Mundial empujó los activos argentinos al alza.
Los bonos, los grandes ganadores de la semana
Los bonos Globales en dólares —con ley extranjera— acumularon una suba semanal del 2,8%, mientras que los Bonares —con ley argentina— avanzaron un 1,4%. El repunte refleja mayor confianza del mercado en la sostenibilidad del programa fiscal del Gobierno.
El economista Gustavo Ber señaló que los activos de renta fija lograron sostenerse pese a la disparidad que mostraron las acciones, afectadas por la presentación de balances trimestrales. "Los bonos en dólares retomaron una mayor firmeza", evaluó.
El Banco Mundial prepara un respaldo adicional
En paralelo a la mejora del riesgo país, el Banco Mundial trabaja en una garantía de hasta USD 2.000 millones para ayudar a Argentina a refinanciar una porción de su deuda, reducir los costos de financiamiento y generar mejores condiciones para la inversión privada nacional e internacional.
Si el riesgo país logra perforar los 400 puntos básicos, el Tesoro podría salir a financiarse en los mercados internacionales en condiciones mucho más favorables, liberando divisas para apuntalar el crecimiento.
Un camino que recién empieza
Según GMA Capital, "por primera vez desde 2018, Argentina recuperó una calificación B-". El consenso de calificadoras aún no acompañó —el promedio se mantiene en "CCC+"—, pero el mercado ya empieza a descontar una narrativa crediticia diferente para el país.
El Gobierno confirmó que por el momento no tiene previsto emitir nueva deuda externa: "Cerramos el programa financiero para 2026 sin tener que pagar las tasas muy altas que nos pide el mercado", afirmó Daza.