La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires sesionó este miércoles en conmemoración del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Lo que se presentó como un acto solemne terminó siendo, una vez más, una plataforma política del kirchnerismo para atacar al gobierno nacional y a sus adversarios.
El bloque de La Libertad Avanza no se quedó callado.
Vera Chávez marcó la cancha desde el arranque
El diputado Ramón Vera Chávez fue el primero en plantear una posición diferente. Reclamó "memoria completa, verdad imparcial y justicia para todos los argentinos" y advirtió que no habrá paz ni justicia verdadera mientras la memoria siga siendo selectiva, la verdad a medias y la justicia, sesgada.
Un mensaje claro: si se habla de memoria, que sea para todos. Sin excepciones. Sin doble vara.
Lo que se aprobó — y lo que se ocultó
La mayoría kirchnerista impulsó que el 154° período legislativo lleve el nombre "Año de la Memoria, la Verdad y la Justicia", en sintonía con la iniciativa del gobernador Axel Kicillof. También se aprobaron más de 30 proyectos de declaración vinculados a organismos y espacios afines al relato oficial.
Ninguna de esas declaraciones incluyó a las víctimas del terrorismo de las organizaciones guerrilleras de los años 70. La memoria, para el kirchnerismo, tiene un solo color.
El uso político de la fecha
El debate dejó en evidencia la estrategia del peronismo: mezclar el legítimo homenaje a las víctimas con operaciones políticas del presente. La diputada María Eva Limone no tardó en traer a colación a Cristina Fernández de Kirchner, hablando de "persecución y proscripción", como si una condena judicial firme fuera equivalente al terrorismo de Estado.
El diputado José Renaldo Galván aprovechó el estrado para citar cifras sobre la dictadura y apuntar contra "los grupos económicos", un clásico del manual kirchnerista para instalar la idea de que el modelo liberal tiene raíces en el golpe. Una operación política, no un análisis histórico.
Una democracia que merece más que este show
Hasta legisladores ajenos al kirchnerismo, como Romina Braga de la Coalición Cívica, reconocieron que "muchos argentinos sienten que la democracia no les resolvió nada" y pidieron construir "mejor democracia". Una autocrítica que el peronismo, principal responsable del deterioro institucional de las últimas décadas, no está en condiciones de hacer.
La Libertad Avanza llegó a la sesión con una postura firme: memoria completa o ninguna. No hay lugar en esta Argentina para una memoria selectiva. Justicia para todos o para nadie. Ese es el estándar que el kirchnerismo no quiere aceptar, porque implicaría poner también en el banquillo a sus propios.
El 24 de marzo merece respeto. Lo que no merece respeto es utilizarlo como escudo para blindar condenas judiciales, atacar al gobierno nacional y perpetuar un relato que divide en lugar de sanar.