La guerra entre Estados Unidos e Irán entró en una pausa inesperada. Después de 39 días de bombardeos, misiles y tensión global, las dos potencias acordaron un alto el fuego bilateral de dos semanas que arrancó el lunes 7 de abril.
El anuncio llegó apenas 90 minutos antes de que venciera el ultimátum que el propio Donald Trump había lanzado contra Teherán. Esa misma mañana, el presidente estadounidense había amenazado con arrasar la infraestructura civil iraní.
Pakistán medió entre las dos potencias
Trump publicó su decisión en Truth Social a las 18:32 hora del Este, tras conversaciones telefónicas con el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif y el jefe del ejército Asim Munir. La condición central es la reapertura completa e inmediata del estrecho de Ormuz, la vía marítima por donde transita buena parte del petróleo mundial.
La Casa Blanca calificó la tregua como una victoria militar y diplomática de Estados Unidos, lograda en solo 38 días de operaciones. Trump reveló además que Irán presentó una propuesta de 10 puntos que consideró una base viable para negociar.
Las conversaciones formales se programaron para el viernes 10 de abril en Islamabad, con la participación del enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner.
Irán aceptó pero con advertencias
El canciller iraní Abbas Araghchi confirmó que sus fuerzas suspenderían las operaciones defensivas si cesaban los ataques. Sin embargo, aclaró que el paso por Ormuz quedaría sujeto a coordinación con las Fuerzas Armadas iraníes.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán aceptó formalmente la tregua pero lanzó una advertencia clara: sus manos permanecen en el gatillo y cualquier error del enemigo será respondido con toda la fuerza disponible.
Los medios estatales iraníes presentaron la tregua como una humillación para Washington y celebraron lo que describieron como la fortaleza de su resistencia.
Israel apoya la pausa con Irán pero excluye al Líbano
La posición israelí fue la más controvertida del acuerdo. Benjamin Netanyahu respaldó la decisión de Trump de pausar los ataques contra Irán, pero afirmó que el alto el fuego no incluye al Líbano.
Esta exclusión contradice la posición de Pakistán, que había anunciado que la tregua aplicaba en todos los frentes, incluido el Líbano. Francia, Egipto y otros actores coincidieron con esa lectura.
Horas después del anuncio, la Fuerza Aérea israelí ejecutó su mayor oleada de bombardeos contra posiciones de Hezbollah: más de 100 objetivos atacados en 10 minutos en Beirut, el valle de la Becá y el sur del Líbano.
Qué pasó en los 39 días de guerra
El conflicto comenzó el 28 de febrero de 2026 con bombardeos sorpresa de EE.UU. e Israel contra Irán, que incluyeron el asesinato del líder supremo Alí Khamenei. Irán respondió con centenares de drones y misiles balísticos contra Israel y bases militares estadounidenses en seis países del Golfo, además de cerrar el estrecho de Ormuz.
En 39 días, EE.UU. e Israel lanzaron más de 3.000 ataques sobre territorio iraní. Irán respondió con más de 1.500 ataques contra Israel y estados del Golfo. El conflicto dejó miles de muertos de ambos lados, millones de desplazados y una crisis humanitaria sin precedentes en la región.
Los días previos al alto el fuego fueron particularmente violentos. Israel bombardeó tres aeropuertos de Teherán, el mayor complejo petroquímico iraní y la isla de Kharg, principal terminal de exportación de crudo del país.
Las propuestas sobre la mesa: 10 puntos iraníes vs. 15 estadounidenses
Irán presentó un plan de 10 puntos que incluye el cese total de la guerra en todos los frentes, el mantenimiento de su control sobre Ormuz, el retiro de fuerzas estadounidenses de la región y el levantamiento de todas las sanciones.
El punto más conflictivo es el nuclear: Irán insiste en su derecho a enriquecer uranio, mientras Trump declaró categóricamente que eso no ocurrirá.
EE.UU. había presentado previamente su propia propuesta de 15 puntos que exigía la entrega de uranio altamente enriquecido, límites a la capacidad defensiva iraní y la disolución de grupos proxy regionales. La distancia entre ambas posiciones sigue siendo enorme.
Impacto en los mercados y la economía global
La reacción de los mercados fue inmediata. El petróleo se desplomó hasta un 16%, cayendo por debajo de los 95 dólares por barril. Las bolsas asiáticas y estadounidenses registraron fuertes subidas.
Pero las cicatrices económicas de 39 días de guerra son profundas. El tránsito por Ormuz cayó un 95% durante el conflicto y la crisis fue calificada como la mayor disrupción de suministro en la historia del mercado petrolero.
Analistas advierten que la normalización de los suministros de combustible tomará meses incluso con el estrecho reabierto, y que las economías emergentes son las más vulnerables ante un posible quiebre de la tregua.
Qué dijo el mundo
La ONU celebró el alto el fuego e instó a las partes a respetar el derecho internacional. Líderes europeos, incluidos la presidenta de la Comisión Europea y el primer ministro británico Keir Starmer, calificaron la tregua como una desescalada necesaria.
Rusia y China vetaron una resolución del Consejo de Seguridad sobre Ormuz, pero Pekín presionó a Irán para aceptar la tregua en las últimas horas. En América Latina, México, Colombia y Brasil ya habían emitido un comunicado conjunto exigiendo el cese al fuego.
Lo que viene: paz o escalada
Las negociaciones de Islamabad del 10 de abril serán la primera prueba real de esta tregua. Trump habló de una posible colaboración estrecha con Irán, al que describió como un país que experimentó un cambio de régimen.
Sin embargo, las contradicciones son estructurales. Irán reclama su derecho al enriquecimiento nuclear; Trump lo prohíbe. Pakistán dice que Líbano está incluido en la tregua; Israel lo niega con bombas. Horas después del anuncio, misiles iraníes seguían impactando en Israel y estados del Golfo, un recordatorio de que los acuerdos sobre el papel tardan en llegar al campo de batalla.
Lo que está en juego no es menor: la mayor crisis energética desde los años 70, miles de vidas y el equilibrio geopolítico de una región que lleva décadas en llamas.