Las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias —más conocidas como PASO— son una creación argentina que no tiene equivalente exacto en ningún otro país del mundo. Así lo sostiene el experto electoral José Manuel Villalobos, quien analizó el modelo en perspectiva comparada. La singularidad no es menor: mientras en otras democracias los partidos organizan sus propias internas, en Argentina votan todos los ciudadanos del padrón, al mismo tiempo, y para todos los cargos.
Un invento kirchnerista que sobrevivió a sus creadores
Las PASO fueron impulsadas en 2009 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y se aplicaron por primera vez en 2011. Más de una década después, el gobierno de Javier Milei logró suspenderlas para 2025 —aunque no eliminarlas— y hoy impulsa su derogación definitiva.
El único caso similar: Uruguay, pero con diferencias
En América Latina, el país más parecido a Argentina en esta materia es Uruguay. Ambos son los únicos que establecieron primarias abiertas, simultáneas y obligatorias para todos los partidos con cumplimiento efectivo y sostenido desde su creación. Sin embargo, en Uruguay las primarias rigen únicamente para las candidaturas presidenciales, no para los legisladores. En Argentina, en cambio, el sistema abarca todos los cargos ejecutivos y legislativos.
Otros nueve países latinoamericanos tienen alguna variante de primarias abiertas y simultáneas —entre ellos Bolivia, Honduras, Chile, Paraguay, República Dominicana, Colombia y Costa Rica—, pero ninguno combinó las tres características centrales del modelo argentino: apertura total, simultaneidad y voto obligatorio para el ciudadano. Perú lo incorporó en su normativa pero nunca lo implementó por sucesivas suspensiones.
Cómo funciona en el resto del mundo
En Estados Unidos, el sistema es el más conocido globalmente, pero las diferencias con el modelo argentino son profundas. Las primarias se desarrollan en forma escalonada durante seis meses en los cincuenta estados, no hay obligatoriedad de voto y la participación promedia alrededor del 25% del padrón. En Bolivia, el registro previo dentro de un partido es requisito para votar en primarias, lo que limita la participación a militantes y simpatizantes. En Colombia, el sistema de "consultas" permite a los partidos realizar primarias internas o abiertas a cualquier ciudadano inscrito, pero sin obligatoriedad. En Europa, la modalidad dominante son las internas tradicionales donde cada partido elige a sus candidatos sin participación abierta del electorado.
Argentina avanza hacia la derogación
El gobierno de Milei prepara una reforma electoral para 2026 que incluiría la eliminación definitiva de las PASO e incorporaría nuevas modalidades de votación, entre ellas la Boleta Única de Papel. En 2025 las primarias fueron suspendidas, pero no derogadas, por una ley del Congreso, y el oficialismo busca ahora poner fin al sistema vigente desde 2010.
El debate sobre su existencia no es nuevo. Lo que sí resulta novedoso es el contexto: Argentina discute si mantener o eliminar un mecanismo que ninguna otra democracia del mundo adoptó en su forma completa. Además, no menos relevante, es el gasto innecesario que las PASO generan en un país como Argentina.