El resultado fiscal de los últimos 12 meses se alinea con la meta del FMI
El Sector Público Nacional registra números positivos en lo que va del año: un superávit primario equivalente al 0,6% del PBI y uno financiero cercano al 0,2% del PBI. Los datos consolidan una trayectoria que, vista en el horizonte de doce meses, ubica el resultado primario en 1,4% del producto y el financiero en 0,2%.
Una meta revisada, pero alcanzable
En el marco del Staff Level Agreement, el FMI estableció una nueva meta fiscal para 2026: 1,4% del PBI. Se trata de una revisión a la baja respecto del objetivo anterior, que era del 2,2%.
Sin embargo, los números actuales muestran que Argentina ya se encuentra exactamente en ese nivel cuando se analiza el acumulado de los últimos doce meses. Eso le da al gobierno un margen concreto para sostener el rumbo.
Deuda flotante como herramienta de gestión
La trayectoria fiscal no es el único factor que juega a favor. El manejo de la deuda flotante también ofrece flexibilidad para que el resultado financiero siga siendo manejable en lo que resta del año.
Según el análisis de Portfolio Personal Inversiones (PPI), tanto la evolución reciente de las cuentas públicas como ese margen operativo sugieren que el objetivo acordado con el organismo multilateral continúa siendo alcanzable.
Un giro histórico en las cuentas públicas
El contexto histórico refuerza la magnitud del cambio. Durante gran parte de la década pasada, Argentina acumuló déficits primarios que llegaron a superar el 3,5% del PBI —en 2015— y déficits financieros que alcanzaron el 6,1% del producto en 2021.
El giro hacia el equilibrio fiscal, sostenido durante 2024 y proyectado para 2026, representa una ruptura con años de rojo estructural en las cuentas del Estado.