El Gobierno de Javier Milei avanzó con la preadjudicación de la concesión de la Hidrovía al consorcio integrado por Jan De Nul y Servimagnus, que operará la principal vía fluvial del país durante los próximos 25 años tras imponerse en un proceso competitivo.
La oferta ganadora se definió por su evaluación técnica: la propuesta de Jan De Nul obtuvo una valoración considerablemente superior a la del resto de los competidores, dato que resultó determinante para la selección del adjudicatario.
Desde el Ejecutivo destacan el principal beneficio del esquema elegido: permitirá reducir los costos logísticos de las exportaciones argentinas en torno al 13,5%, un alivio directo para el motor productivo del país.
Una definición clave para el comercio exterior
La concesión de la Hidrovía es estratégica porque por allí circula buena parte de las exportaciones argentinas. Bajar los costos de esa operatoria impacta de lleno en la competitividad del campo y la industria.
El proceso se resolvió mediante una compulsa abierta, en la que las ofertas finalistas coincidieron en los valores tarifarios exigidos por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación. Con esa paridad, la calidad técnica de cada propuesta fue lo que terminó inclinando la balanza.
Ese criterio refuerza la idea de un proceso ordenado y basado en el mérito, en línea con el programa de reformas que impulsa el Gobierno para modernizar la infraestructura clave del país.
Interés internacional en las reformas de Milei
El proceso también despertó atención fuera de las fronteras. Una de las firmas participantes, la belga DEME, comunicó su postura no solo a las autoridades argentinas, sino también a referentes de la administración de Estados Unidos.
En esa comunicación, la propia empresa sostuvo que una adjudicación a inversores con base en Estados Unidos sería una validación del programa de reformas del presidente Milei y fortalecería la relación bilateral. También mencionó el interés de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de ese país.
El dato confirma que el rumbo económico argentino genera expectativa entre inversores y organismos financieros internacionales, que siguen de cerca la apertura de sectores estratégicos.
El debate sigue abierto
La nota fue enviada al ministro de Economía, Luis Caputo. En ella, DEME planteó que mantiene su oferta en el proceso vigente y, a la vez, adelantó su intención de presentar una iniciativa privada prevista en la Ley Bases, con la que asegura que podría ofrecer condiciones aún más económicas.
La empresa sostiene que ese esquema generaría un ahorro adicional para los usuarios del sistema. El Gobierno, por su parte, mantiene firme la preadjudicación definida tras la evaluación técnica.
De este modo, la herramienta de la iniciativa privada incorporada por la Ley Bases vuelve a aparecer como un mecanismo para fomentar la competencia, en un debate que seguirá su curso mientras avanza la concesión.