El Pentágono evalúa castigar a aliados de la OTAN que no apoyaron la guerra contra Irán. Entre las opciones que circulan en los niveles más altos del Departamento de Defensa hay una que resuena con fuerza en Buenos Aires: revisar la posición de Estados Unidos sobre la soberanía de las Islas Malvinas.
La información fue revelada por un funcionario estadounidense anónimo a la agencia Reuters, quien tuvo acceso a un correo electrónico interno del Pentágono que detalla medidas de presión contra aliados considerados "difíciles".
El memo que sacudió a la alianza atlántica
El documento expresa frustración ante la negativa de algunos países de la OTAN a otorgar a Estados Unidos acceso a bases, instalaciones y derechos de sobrevuelo —conocidos como ABO— durante las operaciones militares contra Irán. El correo califica esas condiciones como "el mínimo absoluto para la OTAN".
Entre las medidas contempladas figura la suspensión de España de la alianza y, de forma destacada, una revisión de la postura estadounidense sobre la soberanía británica en las Islas Malvinas, en respuesta a la actitud del Reino Unido durante el conflicto.
El portavoz del Pentágono, Kingsley Wilson, confirmó la orientación general del memo: "El Departamento de Guerra garantizará que el Presidente tenga opciones creíbles para asegurarse de que nuestros aliados dejen de ser un tigre de papel".
Un reclamo de cuatro décadas
Argentina perdió la guerra de Malvinas en 1982 frente al Reino Unido, conflicto que dejó cicatrices profundas en la identidad nacional. Desde entonces, el país reclama soberanía sobre las islas por vía diplomática, sin obtener respaldo explícito de Washington, que históricamente mantuvo una postura de neutralidad favorable a su aliado británico.
El memo del Pentágono marca, al menos en términos de deliberación interna, un cambio de mirada. Por primera vez en décadas, la administración estadounidense pone sobre la mesa la posibilidad de cuestionar el respaldo al Reino Unido sobre las islas del Atlántico Sur.
Sin retirada de la OTAN ni cierre de bases
El documento aclara que las opciones evaluadas no incluyen la retirada de Estados Unidos de la OTAN ni el cierre de bases militares en Europa. Tampoco se confirmó si contempla una reducción de tropas estadounidenses en el continente, aunque el funcionario consultado por Reuters no lo descartó.
La Casa Blanca, a través del portavoz Wilson, resumió la postura de la administración Trump: "A pesar de todo lo que Estados Unidos ha hecho por sus aliados de la OTAN, ellos no estuvieron con nosotros".