El Banco Central de la República Argentina (BCRA) canceló casi la totalidad del tramo activado del swap de monedas con China. Según el balance del ejercicio 2025 publicado por la entidad, la deuda pendiente cayó a solo US$675 millones, frente a los cerca de US$5.000 millones que llegó a acumular durante la gestión de Alberto Fernández. La reducción acumulada desde el inicio del Gobierno de Javier Milei alcanza el 87%.
Un instrumento creado en la era kirchnerista
El swap entre el BCRA y el Banco Popular de China existe desde 2009 y fue renovado en múltiples ocasiones. El acuerdo general asciende a US$19.000 millones y su vigencia actual se extiende hasta agosto de 2026, cuando ambos países deberán definir si lo renuevan o no.
La última activación del tramo de uso ocurrió en agosto de 2023, en plena crisis de reservas del Gobierno anterior. En ese momento se pusieron en marcha cerca de US$5.000 millones para pagar importaciones, atender deudas y sostener el tipo de cambio cuando las reservas netas del BCRA estaban en niveles críticos.
La cancelación, paso a paso
A lo largo de 2025, el BCRA fue devolviendo los fondos de manera gradual. Al cierre del año, el saldo utilizado se ubicaba en el equivalente a US$1.032 millones. Para el 14 de enero de 2026, la cifra había caído aún más: US$679 millones, con vencimientos escalonados durante el año.
En términos porcentuales, la deuda por uso del swap bajó un 78% durante 2025 y un 87% desde que asumió la actual administración.
Por qué el Gobierno decidió reducir la exposición
Con reservas internacionales más estables que en 2023, el BCRA eligió disminuir su dependencia de este instrumento. La decisión forma parte del proceso de normalización de las reservas y de reducción de compromisos de corto plazo.
El contexto geopolítico también influyó. La cancelación estuvo en línea con lo que pedían el FMI y Estados Unidos, que expresaron su preocupación por la presencia estratégica de Beijing en Argentina, especialmente en áreas de infraestructura y cooperación tecnológica.
Qué sigue
Los próximos vencimientos del tramo aún activo operarán en julio de 2026. Para entonces, el Gobierno deberá resolver una decisión clave: si renueva o no el acuerdo marco con China, cuyo vencimiento está previsto para agosto de 2026.
El acuerdo total sigue vigente y forma parte de las reservas brutas que el BCRA informa a diario, aunque el tramo activado —el que efectivamente se usa— quedó reducido a su mínimo histórico.