El 14 de abril de 2025, el gobierno de Javier Milei puso fin a una de las restricciones más prolongadas de la historia económica reciente. Un año después, los números permiten evaluar el impacto real de la medida sobre la vida cotidiana de los argentinos.
El cepo cambiario, vigente con distintas intensidades desde 2011, limitaba el acceso a divisas, distorsionaba los precios y generaba un mercado paralelo que afectaba a millones de personas. Su eliminación marcó el inicio de la Fase 3 del programa económico y abrió un escenario que muchos analistas miraban con escepticismo.
Libertad cambiaria: sin límites ni recargos para comprar dólares
El primer cambio fue inmediato. Se eliminó el tope de USD 200 mensuales que regía desde octubre de 2019 y se suprimió el recargo del 30% sobre la compra de divisas. También cayeron todas las restricciones vinculadas a subsidios pandémicos o empleo público.
Los argentinos recuperaron la posibilidad de operar en el mercado oficial sin trabas. Una normalidad que el país no conocía desde hacía más de una década.
La inflación bajó y el dólar no se disparó
Antes de la salida del cepo, gran parte del arco mediático y sectores de la oposición pronosticaban un escenario de crisis. La realidad fue otra. La inflación continuó su sendero descendente y pasó del 25% mensual en diciembre de 2023 a niveles cercanos al 3% mensual en la actualidad.
El tipo de cambio se mantuvo dentro de las bandas de flotación establecidas por el Banco Central (entre $1.000 y $1.400 inicialmente, con ajuste del 1% mensual) y el riesgo país cayó de manera sostenida.
Inversión extranjera y crédito: la puerta que abrió el fin del cepo
Un mercado sin restricciones cambiarias resulta más atractivo para los inversores internacionales. Las empresas argentinas lo aprovecharon: durante 2025, el sector privado colocó más de USD 20.000 millones en los mercados de deuda.
La posibilidad de distribuir utilidades a accionistas del exterior y la flexibilización de los plazos para el comercio exterior generaron un clima de negocios que La Libertad Avanza exhibe como uno de los logros centrales de su gestión económica.
El BCRA acumuló reservas a ritmo récord
Las reservas brutas del Banco Central crecieron un 39% durante 2025, con un aumento de USD 11.558 millones hasta alcanzar los 41.165 millones de dólares. En lo que va de 2026, la entidad sumó más de USD 5.536 millones con 62 ruedas consecutivas de compras netas.
Si bien los pagos de deuda del Tesoro absorben una parte importante de esas divisas, el ritmo de adquisición superó ampliamente el de años anteriores y ya cubre más del 50% de la meta anual.
Fin de la brecha cambiaria y las distorsiones de precios
Cuando Milei asumió la presidencia, la brecha entre el dólar oficial y el paralelo superaba el 170%. Un año después del fin del cepo, esa distorsión prácticamente desapareció. La unificación del mercado devolvió previsibilidad a la actividad productiva, al comercio exterior y a las decisiones de ahorro de los argentinos.
El balance a un año muestra una economía que dejó atrás décadas de controles cambiarios y avanza, con desafíos pendientes, hacia una normalización que el Congreso Nacional y los mercados internacionales siguen de cerca.