El gobierno nacional avanza con una nueva herramienta para atraer grandes inversiones al país. El equipo económico está ultimando los detalles del Super RIGI, un proyecto de ley que extendería los beneficios del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones a sectores de vanguardia tecnológica e industrial.
La iniciativa establecería un piso mínimo de US$2.000 millones para acceder a las ventajas fiscales que contempla el régimen, apuntando a inversiones de escala considerable en áreas estratégicas.
Qué es el Super RIGI y en qué se diferencia del RIGI original
El RIGI, aprobado durante la primera etapa de la gestión Milei, ya permitió atraer inversiones en sectores como energía, minería y agroindustria mediante beneficios impositivos, aduaneros y cambiarios de largo plazo.
El Super RIGI ampliaría ese esquema con un foco específico en tecnología e industria avanzada, dos sectores que el gobierno identifica como claves para el crecimiento y la generación de divisas en los próximos años.
Una señal para el mundo inversor
La definición de un piso de US$2.000 millones no es un detalle menor. Apunta a atraer a los grandes actores globales del sector tecnológico e industrial, que buscan marcos regulatorios estables y beneficios fiscales predecibles antes de comprometer capital de esa magnitud.
Argentina compite en esta categoría con otros países de la región que también ofrecen incentivos para la radicación de inversión extranjera directa en tecnología.
El contexto del proyecto
La iniciativa se enmarca en la estrategia económica más amplia de la administración Milei, que busca desregular, reducir la presión impositiva y generar condiciones para que el sector privado lidere el crecimiento. El Super RIGI sería un paso más en esa dirección, con foco en atraer capital de alta tecnología que genere empleo calificado y transferencia de conocimiento.
El proyecto de ley aún está siendo elaborado por el equipo económico y no tiene fecha de ingreso al Congreso confirmada.