El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) registró en marzo una inflación mensual de 3,4%, con una desaceleración en los componentes de canasta básica pero con impactos significativos del contexto internacional. El ministro de Economía, Luis Caputo, salió a explicar el número; y el presidente Javier Milei fue directo: el dato no gusta, pero hay razones concretas que lo explican.
Qué dijo Caputo sobre los números de marzo
Según el comunicado del ministerio, el IPC Nacional de marzo se descompone en 3,2% en el rubro núcleo, 5,1% en regulados y 1,0% en estacionales. Caputo destacó que la inflación núcleo excluyendo carnes se mantuvo en 2,5%, igual que en febrero, lo que —según el ministerio— indica estabilidad en el componente subyacente más allá de los shocks puntuales.
En ese sentido, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) mostró una desaceleración: pasó de subir 3,2% en febrero a 2,2% en marzo. La Canasta Básica Total también bajó levemente, de 2,7% a 2,6% mensual.
El impacto de la guerra en Medio Oriente
El ministerio señaló que el conflicto en Medio Oriente generó efectos directos y medibles en la economía local, en línea con lo registrado en otros países. Los rubros más afectados fueron los combustibles, con una suba del 9%, los pasajes de avión de cabotaje, que aumentaron un 24%, y el transporte interurbano, con una variación del 22%.
Estos tres ítems impulsaron el componente de regulados, que fue el más alto del mes.
El capítulo educación, con la suba más baja en 8 años
Un dato que el Gobierno destacó especialmente: el capítulo Educación registró en marzo una suba mensual de 12,1%, la más baja para ese mes en los últimos 8 años. Históricamente, marzo es el mes con mayor impacto educativo por el inicio del ciclo escolar.
La lectura del Gobierno y la posición de Milei sobre la inflación
El ministerio sostuvo que la inflación es un fenómeno monetario y que el orden fiscal y monetario sostenido por la gestión permitirá que el índice retome su tendencia decreciente, una vez que se disipe el efecto rezagado de la caída en la demanda de dinero registrada antes de las elecciones del año pasado.
Por su parte, Milei publicó en X una posición clara y sin rodeos: "El dato es malo. El dato no nos gusta ya que la inflación nos repugna", aunque afirmó que existen "elementos duros que nos permiten explicar lo que ha pasado" y que a futuro la inflación "retomará su sendero decreciente". El presidente anticipó que ampliaría el análisis ese mismo día en la AmCham (Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina).
Qué se espera hacia adelante
El Gobierno mantiene su diagnóstico: el equilibrio fiscal y la política monetaria son los pilares del proceso de desinflación. Los shocks de marzo —impulsados por el contexto externo y la corrección de precios relativos en servicios regulados y carnes— son considerados factores transitorios que no alteran el rumbo de fondo.